Estoy intentando escribir este post sin darle 80.000 vueltas. La cosa es que, esta sección ‘‘Alma en Vida’’ la creé para generar fluidez, para escribir directamente sobre la web y trabajar el perfeccionismo, porque…
¡Mejor hecho que perfecto! Y… Mejor un poquito que una eterna procrastinación o una dolorosa frustración.
Acabo de sentarme ahora mismo frente al ordenador, al ladito de la ventana. Estas son las vistas. He soñado mucho con este momento, el de hacerme un café, encender el ordenador y poner una lavadora. Escucho de lejos el ruido blanco.
Sigo escribiendo sin pensar demasiado. Me rayé basto estos días con el Blog de la Hija porque por un lado, hay historias del pasado que toman una dirección musical y en fusión con experiencias personales; digamos que se ha convertido en un libro con sus capítulos y su sentido de principio a fin, eso es la Beatácora. La mayor parte de esta obra toma espacio en Berlín e integra los cuadernos que iba escribiendo en esta ciudad, con la idea de que cada capítulo contemplara contenido cultural (todos los capítulos están ya definidos desde hace tiempo) y experiencia personal. Con el descubrimiento de un género musical, hay una historia que contar. Una historia que conecta crecimiento y sonido. Esto se me convirtió en algo así como ‘‘un trabajo de fin de máster’’. Y como toda tesis, se trata de un proceso lento…
Por su lado, creé Alma en Vida para no darle 80.000 vueltas a la cabeza. Lo más guay de escribir es fluir sobre el papel o el teclado. Cuando todo eso hay que ordenarlo, editarlo y corregirlo, ya se me convirtió de nuevo el hobbie en otro trabajo. Y cuando me pongo muy exigente con un trabajo, me ocurre el fenómeno de parálisis por análisis.
Sigo escribiendo sin pensar demasiado. ‘‘Para eso creé Alma en Vida’’ - me repito. Para que sea una parte agradable de mis hobbies, para que no todo se convierta en un trabajo, para poder arriesgar soltando y no censurarme pensando.
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Acaba de terminar la lavadora. Llevo una semana vistiendo igual. Traigo poquita ropa porque quería sentirme ligera, pero con lo que me gusta a mí vestirme chula, me siento como en un ‘‘retiro’’ de moda xD. Aprecio la sencillez de ponerse una cosa práctica para ir cómoda y no pasar frío. Qué cosa más evidente y que locos estamos los humanos en verdá.
Hoy he salido a la calle, pero no encontré nada. Caminé por dos horas, pero esta vez no encontré ningún modelito mono.
36 temporadas
Ayer fue mi cumpleaños y tengo el corazón calentito después de haber sido cantada las ‘‘mañanitas’’ mexicanas un año más. Creo que ya van 3 años que Renata me ritualiza mi aniversario.
Me hicieron unos regalos super chulos. Valoro muchísimo los regalos mágicos: flores, arte, piedras energéticas y !Vino vivo! Sí sí, ‘‘una corgaera’’, se trata de un vino natural moerno que está fermentándose al tiempo que se puede consumir.
Muy de ‘‘ciudad de guays’’, como yo digo.
Yo preparé unos huevos rellenos, una quiche, un tapeo de quesos, un tzatziki y un baba ganoush que compré en el mercado turco la mar de deliciosos. Se echaron risas, se echaron las cartas y nos echamos un poquito de vino vivo.
Me encanta ver mi vida como una película, que ya lleva 36 temporadas.
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PD: He conseguido escribir esto en 30 minutos sin darle 80.000 vueltas. Alemania me productiviza.
Schönen Abend.








